Sumario del informe Euroconstruct. Junio de 2020

1. Situación y previsiones en Europa

Dos años bastarán para recuperar la producción de antes de la pandemia

El impacto de la primera oleada del Covid sobre el sector europeo de la construcción ha sido sustancial, pero menos extremo de lo que se esperaba en la previsión Euroconstruct de mediados de año. El sector no ha vacilado en recuperar su ritmo de trabajo, con lo que la caída de producción que se estima para 2020 se limita al -7,8%. Sin embargo, esta rebaja del pesimismo no parece trasladarse al 2021, un año que empezará inmerso en la segunda oleada de la pandemia, con tensiones en los costes y sin garantías de que la demanda privada no se retraiga. En consecuencia, el intenso rebote que se preveía para 2021 en el anterior informe se modera ahora hasta el 4,1%, con tendencia a ir perdiendo impulso a medio plazo (3,4% en 2022, 2,4% en 2023).

Pese a todo, el nuevo escenario europeo dibuja una “V” bastante más clara que seis meses atrás. Gracias a que las pérdidas en el 2020 han sido menores, el sector puede aspirar a llegar al 2022 prácticamente con los mismos niveles de producción del 2019. No hay que perder de vista que alcanzar el volumen de mercado de 2019 es un reto considerable, puesto que Europa registró un máximo en 2019 que hacía 11 años que no se producía.

Recuperar dentro de dos años el nivel de 2019 (e incluso superarlo, si se cumple la proyección de 2023) podría calificarse de éxito sin paliativos si no fuese porque se cumplirá solamente en 9 de los 19 países recogidos en el informe. Algunos mercados clave como Alemania y el Reino Unido formarán parte del grupo de rezagados, aunque cabe notar que se quedarán a muy poca distancia de completar la “V” (alrededor de 1,5%). La distancia es mayor en los casos más negativos (entre el 5% y el 6% para España, Irlanda, Hungría) pero tampoco lo es tanto como para descartar una recuperación en estos países; simplemente será un proceso que requerirá algo más de tiempo.

Previsión 2022 por países
Diferencia (%) entre la producción prevista en 2022 y la producción registrada en 2019, a precios constantes
Previsión por países de la producción del sector construcción

 
Antes de la irrupción del coronavirus, la edificación residencial parecía dirigirse a tocar techo, lo cual tenía una cara negativa (la desaceleración del crecimiento) y otra positiva (los altos niveles de producción hacen la caída más llevadera). El riesgo residía en que el Covid amplificase esa tendencia a la desaceleración y comprometiese la recuperación. De momento, los temores no se materializan y, pese a que la nueva previsión confirma un fuerte impacto en 2020 (-10,6%), la vivienda europea se ve capaz de prolongar la bonanza de finales de la década. El crecimiento previsto no será intenso (+3,4% de promedio entre 2021 y 2023) pero bastará para que la producción en 2023 roce los niveles de 2019. Los países del Este y los nórdicos (excepto Dinamarca) serán los que más lejos se quedarán del listón de producción del 2019, en parte porque es un listón situado especialmente arriba en algunos de estos mercados.

La edificación no residencial parece reproducir los patrones de mediados de la década pasada, cuando su recuperación llegó entre un año y dos más tarde que la recuperación de la vivienda. Así, tras experimentar en 2020 una caída (-10,3%) prácticamente idéntica a la del residencial, la nueva previsión apunta a un virtual estancamiento en 2021 (+1,0%). La construcción industrial seguirá contrayéndose en 2021 debido a los severos retrocesos previstos en Alemania y en los países escandinavos. Las oficinas y la construcción comercial sí que empezarán su recuperación en 2021, pero a unos ritmos muy lentos debido a que tan solo se espera crecimiento en la mitad de países. Si la economía europea consigue dejar atrás la situación de excepcionalidad en 2022, la promoción no residencial podría entonces aproximar su ritmo de crecimiento al de la vivienda (+3,2% de promedio entre 2021 y 2023). En el horizonte 2023, tan solo los segmentos de salud y logística aspiran a superar los niveles alcanzados en 2019.

La ingeniería civil es el subsector que ha conseguido atravesar 2020 con menos caída de producción (-3,8%) gracias a varios factores: la cartera de pedidos al alza antes de que apareciese el coronavirus, la inercia que le proporcionan los proyectos de gran envergadura y las menores disrupciones sufridas debido al trabajo en entornos de poco riesgo sanitario. Además, es el subsector con mayores expectativas de crecimiento para 2021 (+5,2%) lo cual posibilitará que a finales del año que viene la producción no solo recupere el nivel de 2019, sino que lo supere por un margen superior al 2%. No parece haber motivos para que el crecimiento se interrumpa más a medio plazo, pero sí para que se desacelere (+4,1% en 2022, +2,5% en 2023). Tras este buen comportamiento hay una evidente voluntad pública, estatal y coumunitaria, de intentar suavizar el impacto de la crisis mediante inversión en infraestructuras. Pero no hay que esperar un resultado extraordinario para el mercado de la ingeniería civil, pese a que el esfuerzo económico sí lo será (se suma a los sobrecostes del gasto social y sanitario de cada país). El “sprint” inversor de los próximos años permitirá alcanzar los objetivos de producción a los cuales se aspiraba antes de la llegada del Covid, sirviéndose de las mismas palancas (ferrocarril, energía) en las que ya se confiaba que aportarían crecimiento.

 

Evolución por subsectores en el mercado europeo
Índices de producción a precios constantes, base 2016=100
Evolución de los distintos subsectores en el mercado europeo

2. Situación y previsiones en España

El sector construcción español ya está recuperando terreno, pero le costará más volver al nivel de 2019

El sector construcción español no ha sido una excepción y, tal como ha pasado en la mayoría de Europa, se ha repuesto con rapidez del paréntesis de limitaciones provocado por la primera oleada de la pandemia. El sector ha podido entregar bastante producto en 2020 lo cual permitirá cerrar el ejercicio con una caída (-12,5%) menos profunda de la que se estimó en el informe de verano. Esta buena reacción en 2020 es esperanzadora, pero pone en entredicho la hipótesis de que en 2021 aún se debería ejecutar bastante obra inicialmente programada para el 2020, con lo que se ha tenido que rebajar la previsión para 2021 (+4,5%). Más a medio plazo, preocupa que la economía española padezca secuelas duraderas, pero por otra parte hay grandes expectativas al respecto de los fondos europeos de recuperación. De momento aún no se conocen suficientes detalles para estimar con precisión el impacto del Plan de Recuperación sobre el sector construcción. Esta falta de concreción sugiere que 2021 aún será demasiado temprano para percibir sus efectos, que hemos trasladado a las proyecciones para 2022 (3,5%) y 2023 (3,0%).

Evolución por subsectores en el mercado español
Índices de producción a precios constantes, base 2016=100
Evolución de los distintos subsectores en el mercado español

En edificación residencial el shock de producción del 2020 (-13,5%) es ligeramente superior a la media del sector construcción, si bien se sigue esperando una reacción más potente en 2021 (+6%). Por el momento no se percibe demasiada alarma: todos los proyectos de obra nueva tienen un alto nivel de preventas y los promotores se ven capaces de soportar una ralentización del ritmo de ventas porque hay bastante menos stock y el sector está menos endeudado que en la crisis anterior. Por otra parte, es posible que la demanda se concentre aún más en las ciudades capaces de crear empleo, mientras que en el resto se cronificaría el estancamiento. Por tanto, si a medio plazo tan solo podemos contar con el impulso que proporcionen unos cuantos nichos selectos del mercado, es poco razonable esperar crecimientos por encima del 3,5% para 2022 y 2023. De todas maneras, sería suficiente para que la producción se aproximase de nuevo a los niveles previos a la pandemia.

Buena parte de los síntomas descritos en la vivienda son trasladables a la edificación no residencial. Aquí tampoco se espera un colapso, aunque las señales que llegan desde el mercado inmobiliario se vuelven más sombrías conforme la crisis provoca el cierre de más empresas. Afortunadamente, el mercado no residencial está bastante compartimentado, de manera que una hipotética recesión en los nichos del ocio y del turismo no necesariamente tendría que interferir en la normalización del resto de segmentos. En términos de producción, 2020 (-16,5%) será más negativo que la media del sector, y la posterior recuperación, más lenta (+2,5% anual promedio para 2021-23) entendiendo que la promoción residencial conlleva la asunción de más riesgos al tratarse de proyectos voluminosos y, en un entorno económico en deterioro, los promotores tienen motivos para ser cautos.

En el anterior informe Euroconstruct calificábamos a la ingeniería civil de mercado amenazado por la severa pérdida de capacidad de inversión pública en España, si bien en el momento de redactarlo todavía no se había aprobado el fondo de reconstrucción europeo. Los escasos detalles contenidos en el borrador del Plan de Recuperación dan pie a mejorar la previsión del 2021 en adelante. Si nos fijamos en la secuencia de la producción en 2020 (-7%) y 2021 (+6%) nos encontramos con lo más parecido a una recuperación en “V” que se puede esperar dentro del sector construcción español. Como los niveles de producción son objetivamente bajos, las elecciones municipales son capaces de influir positivamente sobre el mercado y las de 2023 no serán una excepción, sobre todo ahora que se ha suspendido temporalmente la regla de gasto. La previsión a medio plazo (6,8% para 2022, 4,7% para 2023) sitúa a la ingeniería civil como el subsector con mejores expectativas, aunque debe ponerse en contexto: este episodio expansivo a duras penas conseguirá reproducir los niveles de producción de 2015.

3. La próxima cita para el seguimiento del sector

Euroconstruct Viena, junio de 2021

La siguiente reunión del foro Euroconstruct se celebrará los próximos días 10 y 11 de junio en Viena, organizada por WIFO, el miembro austríaco del grupo.

Como de costumbre, los expertos de los 19 países de la red Euroconstruct presentarán sus conclusiones relativas al seguimiento de la marcha del sector, junto con las perspectivas hasta el año 2023. El programa definitivo se dará a conocer en www.euroconstruct.org