El proyecto MaderAulA

Por: Publicado: 18/12/2025Categorías: Artículos técnicos

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Introducción

En un proyecto de edificación, las decisiones con mayor impacto ambiental no se toman al final del proceso, sino al inicio. Cuando se define el sistema estructural, la tipología constructiva y el grado de industrialización, se están fijando no solo las prestaciones del edificio, sino también gran parte de su huella ambiental futura. Estas decisiones condicionan las emisiones asociadas a la fabricación de los materiales, al proceso constructivo y, en menor medida, al mantenimiento y al final de vida.

Durante las últimas décadas, la sostenibilidad en edificación se ha asociado principalmente a la reducción del consumo energético en fase de uso. Este enfoque ha permitido avances significativos y hoy es habitual proyectar edificios con demandas energéticas muy bajas. Sin embargo, a medida que la energía operativa se reduce, aumenta el peso relativo de las emisiones incorporadas, es decir, las emisiones asociadas a la producción de materiales y a la construcción del edificio.

En edificios residenciales de nueva construcción con altas prestaciones energéticas, la estructura se convierte en uno de los principales focos de impacto ambiental, tanto por la cantidad de material que concentra como por la energía necesaria para su fabricación. Por este motivo, el sistema estructural es un punto estratégico desde el que actuar si se pretende reducir el impacto ambiental global del edificio desde su origen.

Responder a la pregunta “¿qué sistema constructivo es más sostenible?” no es trivial. No existe una solución universalmente válida, ya que entran en juego factores como el contexto climático, las exigencias normativas, el coste, la disponibilidad de materiales o la organización del proceso constructivo. En este escenario, el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) se convierte en una herramienta clave para comparar de forma objetiva distintas alternativas, evaluando sus impactos a lo largo de toda la vida útil del edificio.

Con este enfoque se desarrolla el proyecto Construyendo MaderAulA, cuyo objetivo es generar referencias técnicas comparables mediante el análisis económico y ambiental de un mismo edificio resuelto con diferentes sistemas constructivos, manteniendo constantes sus prestaciones funcionales y energéticas.

Edificio base (modelo desarrollado por el ITeC)

Papel del ITeC en Construyendo MaderAulA

Construyendo MaderAulA es un proyecto europeo de base colaborativa que aborda el análisis de soluciones constructivas industrializadas, con especial atención a los sistemas en madera, comparándolos con soluciones convencionales y otras industrializadas no basadas en madera. El proyecto no persigue promover un material concreto, sino aportar conocimiento técnico que permita tomar decisiones informadas en fases tempranas de proyecto.

En este contexto, el ITeC asume un papel central en la definición metodológica del estudio y en la obtención de indicadores comparables. A partir de modelos constructivos coherentes y homogéneos, el ITeC desarrolla los estados de mediciones, vincula los elementos constructivos con bases de datos de referencia y obtiene indicadores económicos y ambientales con trazabilidad completa.

Este enfoque permite analizar simultáneamente el coste de ejecución material y los impactos ambientales asociados, evitando aproximaciones parciales o simplificaciones que puedan distorsionar la comparación entre sistemas constructivos.

Edificio CLT (modelo desarrollado por CESEFOR)

Metodología

El estudio se basa en la definición de una matriz tipología–tecnología que permite comparar distintas soluciones constructivas aplicadas a un mismo edificio. Se parte de un edificio base, definido geométrica y funcionalmente, que se resuelve mediante diferentes sistemas estructurales y constructivos. Todas las versiones del edificio se proyectan para alcanzar una calificación energética elevada, de modo que las diferencias en los resultados no se deban a variaciones en las prestaciones energéticas, sino al propio sistema constructivo.

Se analizan, entre otros, los siguientes sistemas:

  • estructura convencional de hormigón armado,
  • estructura de acero con elementos prefabricados,
  • estructura de paneles de madera CLT,
  • estructura de entramado ligero de madera,
  • estructura mixta, combinando hormigón armado y madera.

Edificio CLT (modelo desarrollado por CESEFOR)

El análisis se aplica en dos localizaciones climáticas distintas, Soria y Barcelona, representativas de zonas climáticas contrastadas según el Código Técnico de la Edificación. Esta doble localización permite evaluar cómo el clima interactúa con el sistema constructivo y cómo influye en la fase de uso del edificio dentro del balance global.

A partir de los modelos constructivos, se elaboran los estados de mediciones y los listados de materiales, que se vinculan a la base de datos BEDEC del ITeC. Mediante las herramientas TCQ y TCQi se obtienen los indicadores económicos y ambientales, siguiendo una lógica de Análisis de Ciclo de Vida alineada con la norma UNE‑EN 15978. El periodo de referencia considerado es de 50 años, incluyendo las etapas de fabricación de productos, construcción, uso y fin de vida.

A partir de estas premisas surge, dentro del proyecto Construyendo Maderaula, un análisis comparativo basado en el Análisis del Ciclo de Vida, aplicado a un mismo edificio realizado con distintos sistemas constructivos, lo cual permite comparar los diferentes impactos a lo largo de todo su ciclo de vida.

Coste de cada una de las soluciones estudiadas

Peso de la energía en cada fase del ciclo de vida

Peso de las emisiones en cada fase del ciclo de vida

Resultados

Los resultados del estudio muestran que el impacto ambiental de un edificio no se concentra en una única fase de su ciclo de vida. En la mayoría de las soluciones analizadas, las etapas de fabricación de materiales (A1‑A3) y la fase de uso asociada al consumo energético (B6) concentran la mayor parte de la energía y de las emisiones totales. Esto refuerza la necesidad de actuar tanto sobre la eficiencia energética en uso como sobre la elección de materiales y sistemas constructivos.

La proporción entre las fases A1-A3, A5 y B6 no es la misma en el gráfico de energía que en el de emisiones incorporadas. Esto se debe a que, dependiendo del momento en que se utilice la energía para el edificio, puede cambiar la combinación energética y, por lo tanto, las emisiones relacionadas con el mismo número de kWh consumidos.

Una aportación relevante del estudio es demostrar la importancia de comparar sistemas constructivos bajo condiciones equivalentes de prestación. Al exigir que todas las versiones alcancen una calificación energética similar, se evita atribuir ventajas o desventajas ambientales a un sistema que en realidad provienen de diferencias en aislamiento, sistemas o configuración energética. Este control metodológico permite que las diferencias observadas estén directamente relacionadas con el sistema constructivo y los materiales empleados.

El análisis comparativo pone de manifiesto que las soluciones estructurales en madera presentan, en general, menores impactos en las fases de fabricación en comparación con soluciones convencionales, mientras que las diferencias en la fase de uso son más reducidas al tratarse de edificios con prestaciones energéticas equivalentes. Asimismo, se observa que determinadas soluciones mixtas pueden ofrecer compromisos interesantes entre coste económico y reducción de impacto ambiental, lo que subraya la importancia de analizar cada caso desde una perspectiva global y no únicamente desde un único indicador.

Conclusiones

El estudio confirma que la sostenibilidad de un edificio no puede evaluarse de forma exclusiva únicamente a partir de su comportamiento energético en fase de uso. En un contexto en el que los edificios de alta eficiencia son cada vez más habituales, las decisiones relacionadas con los materiales y los sistemas constructivos adquieren un peso creciente en el balance ambiental total.

Incorporar el Análisis de Ciclo de Vida en las primeras fases del proyecto permite identificar oportunidades de mejora cuando los cambios aún son viables técnica y económicamente. Frente a enfoques correctivos aplicados al final del diseño, este tipo de análisis facilita una toma de decisiones más racional y transparente, basada en datos comparables y trazables.

En un escenario normativo que avanza hacia la incorporación obligatoria de indicadores de impacto ambiental de ciclo de vida, trabajos como los desarrollados en Construyendo MaderAulA contribuyen a preparar al sector, proporcionando referencias técnicas sólidas y herramientas prácticas para proyectar edificios con menor impacto ambiental desde su concepción.

 

FSC España, Diputación de Soria, Cesefor, Asfoso, AEICE e ITEC somos los socios de #ConstruyendoMaderaula, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea- NextGenerationEU.

 #ProyectosPRTR #PlanDeRecuperación #NextGenerationEU

 

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Autor/a: ITeC

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